Los
cultivos se encuentran ubicados en la provincia de San Juan,
que integra la región de Cuyo, la zona vitivinícola
más importante de Argentina y, junto a Chile, de Sudamérica.
Como pocas en el mundo, la región cuyana se encuentra
alejada de las influencias marítimas, convirtiéndola
en la más apropiada para estos cultivos.
Ubicación: Centro Oeste de la Argentina,
al pie de la Cordillera de Los Andes, entre los 29,5 a 36º
de Latitud Sur y a una altitud promedio de 500 m sobre el
nivel del mar
Clima: Las condiciones climáticas
son ideales para los cultivos vitícolas y olivícolas.
Inviernos muy fríos, veranos muy cálidos,
luminosos y la escasez de lluvias favorecen los cultivos
vitícolas para obtener un fruto de mayor calidad
por la alta concentración de aromas, color y sabor
Suelos: Son de textura arenosa, permeables.
Riego: Como en toda la región cuyana,
el riego se realiza en forma artificial, utilizando el sistema
de surco, que consiste en que el agua corra por las pequeñas
acequias humedeciendo las hileras en la cantidad y tiempo
que lo establecen los técnicos para cada variedad.
Si bien se han instalado 420 metros de cañería
y todo el sistema computarizado para el riego por goteo,
se prefiere el riego tradicional para evitar la salinidad
de los suelos.